Captura y suelta responsable
La captura y suelta bien hecha permite que el pez sobreviva y siga reproduciéndose: usa anzuelos sin muerte o aplasta la púa, moja las manos antes de tocar al pez (nunca guantes secos ni trapos) y sujétalo en el agua hasta que se recupere y nade por sí solo.
Evita sacar del agua a los ejemplares grandes más tiempo del necesario y nunca los arrastres por la orilla. Si el pez está profundamente enganchado, corta el sedal y deja el anzuelo: es menos dañino que forzar la extracción.
Respetar tallas, vedas y cupos
Las tallas mínimas existen para que cada especie se reproduzca al menos una vez: medir cada captura y devolver los ejemplares que no alcanzan la medida es la base de la pesca sostenible. Respeta también las vedas, épocas y zonas donde la pesca está limitada.
La normativa varía por comunidad autónoma y por especie: consulta siempre la legislación vigente en la administración local antes de planificar la salida.
Minimizar el impacto en el entorno
Llévate toda la basura que generes, incluidos sedales y plomos rotos: el nylon tarda décadas en degradarse y los plomos envenenan a las aves. Evita los plomos de plomo puro donde estén restringidos y opta por alternativas de bismuto o tungsteno.
No viertas cebados artificiales que puedan alterar el agua ni introduzcas especies foráneas: un cebo vivo soltado en un río equivocado puede convertirse en una plaga.
Prácticas de pesca responsable en cada salida
Tallas mínimas, vedas y cupos de la zona antes de salir.
Si vas a practicar captura y suelta.
Devuelve las que no cumplan la talla mínima.
Manos mojadas y el mínimo tiempo fuera del agua.
Sedales, plomos y basura al terminar la jornada.