Especies del Mediterráneo
En la franja costera se pescan dorada, lubina, sargo, dentón, corvina y serviola, junto a pequeños pelágicos como la sardina, el boquerón y el jurel. En aguas abiertas, el atún rojo, el pez espada y la melva son los grandes protagonistas de la pesca deportiva.
Las especies rocosas como el mero, la morena y el congrio viven en fondos rocosos y se capturan con cebo natural en pesca de fondo. La variedad es enorme: hay más de 400 especies de peces en el Mediterráneo, aunque muchas son poco habituales en la pesca recreativa.
Técnicas según el tipo de costa
Desde la orilla, el surfcasting con cebo natural (gusana, americano, sardina) es la técnica reina para dorada, lubina y sargo en playas. En escolleras y puertos, la pesca con plomo y cebo o con vinilos desde el paseo da muy buenos resultados de lubina y sargo.
Desde barco, el curricán de superficie para atún y melva, el jigging para jurel y serviola, y la pesca de fondo con cebo para mero y congrio cubren todo el abanico. La pesca a la deriva con cebo vivo es la más efectiva para doradas grandes.
Las mejores épocas
La primavera marca la entrada de la dorada y la lubina en aguas someras: es la mejor época para la pesca desde orilla. El verano trae el atún rojo y los pelágicos al litoral, y la pesca nocturna se vuelve muy productiva.
El otoño es la temporada de la corvina y el dentón, y en invierno la pesca de fondo con cebo sigue dando sargos y doradas en las aguas más profundas. Cada estación tiene sus protagonistas: adapta la técnica y el cebo.
Planificar una jornada en el Mediterráneo
Según la costa: playa, escollera o barco.
Cada especie tiene su temporada de máxima actividad.
Gusana, americano o sardina para la orilla.
El levante y el oleaje condicionan la jornada.
Y en verano, la noche, cuando los grandes se acercan.