Especies de atún y su comportamiento
El atún rojo es el gran protagonista, capaz de superar los 200 kilos en el Mediterráneo, junto al atún listado y el bonito, más accesibles para la pesca deportiva. Los atunes se mueven en bancos persiguiendo pequeños pelágicos como la sardina o el jurel.
Cuando cazan en superficie se detectan por los saltos de peces pequeños, las aves marinas revoloteando y las manchas de agua removida. Localizar estas señales es el primer paso de cualquier sesión.
Popping y jigging de superficie
El popping consiste en lanzar un señuelo de superficie (popper) sobre el banco y recuperarlo con tirones bruscos para que explote y provoque la picada. El jigging con vinilos o jigs de media agua funciona cuando los atunes cazan a cierta profundidad.
En ambas técnicas la caña debe ser potente (de 30 a 80 libras de potencia) y el carrete de gran capacidad con trenzado resistente, porque la primera carrera del atún es violenta y larga.
Curricán con cebo natural
El curricán de superficie con cebo vivo (sardina o caballa) o con señuelos tipo minnow grande es la técnica más productiva para el atún rojo de gran tamaño. Se navega a velocidad constante y el señuelo se mantiene rompiendo el agua en la estela.
Cuando el atún pica al curricán, conviene dar línea libre unos segundos antes de clavar para que el pez trague el cebo. La pelea puede durar horas en ejemplares grandes: paciencia y un buen arnés son fundamentales.
Sesión de popping para atún paso a paso
Aves, saltos y manchas de agua en superficie.
Corta el motor fuera de la zona de caza.
Más allá del banco o del punto de caza activo.
Alterna ritmos y pausas para provocar la picada.
Al primer contacto, sujeta la caña a la panza.
Recupera terreno en cada pausa del pez.